Empresa 22 febrero, 2022

La pandemia de la Covid-19 parece que ha llegado para convivir en nuestro día a día. Esto ha implicado grandes cambios en nuestras vidas, tanto en ámbito laboral, como familiar y personal. Aunque estaremos de acuerdo que la mayor alteración ha sido la disminución del contacto físico y presencial entre los individuos, por tal de intentar frenar la propagación del dichoso virus. Con ello, llegó el teletrabajo y la reducción de la presencialidad en las áreas de trabajo. Pero… ¿es positivo trabajar 100% en remoto? Para comprender con más claridad de donde procede el teletrabajo, es importante entender correctamente que es la flexibilidad laboral. A continuación te lo explicamos.

La flexibilidad laboral

Los trabajadores valoran cada vez mas las herramientas de flexibilidad laboral que ofrecen las empresas. ¿Qué entendemos por flexibilidad laboral? Sería la posibilidad de que los trabajadores decidan en parte, la libertad para escoger el momento, la ubicación y el modo en el que trabajan. Desde Doonamis creemos en la importancia de la flexibilidad laboral, de este modo podemos ofrecer a nuestro equipo un gran número de beneficios, entre ellos la conciliación laboral y familiar. Somos conscientes en lo relevante que resulta para nuestros trabajadores poder compaginar pasar tiempo con los suyos, y al mismo tiempo desarrollar sus tareas laborales con productividad y eficiencia.

La flexibilidad laboral está compuesta por tres subtipos:

  1. Flexibilidad horaria: el trabajador puede decidir sobre el inicio y el final de su jornada laboral siempre y cuando cumpla con las horas exigidas. En Doonamis, damos la posibilidad a nuestros miembros de poder entrar a las 8 o a las 9 de la mañana, y de esta manera podrán salir antes o más tarde de la oficina. Y los viernes tenemos un horario intensivo en el que finalizamos la jornada laboral entre las 14 o 15h de la tarde.
  2. Jornada continua: consiste en realizar la jornada laboral toda seguida, es decir, del tirón. En Doonamis realizamos este tipo de jornada los viernes, y también durante los meses de julio y agosto.
  3. Teletrabajo: consiste en realizar la jornada laboral a distancia, de este modo el trabajador desempeña sus tareas laborales sin la necesidad de estar físicamente en el lugar de trabajo. En Doonamis ofrecemos 2 días de teletrabajo a la semana.

En este artículo centraremos nuestra atención sobre el teletrabajo y sus consecuencias sobre los trabajadores. De este modo, si observamos, la gran mayoría de empresas fijan su manera de trabajar 100% remota, es decir, desarrollar las 40 horas semanales teletrabajando. Otras, apuestan por la totalidad de presencialidad en sus lugares de trabajo, mientras que finalmente, otras deciden implementar la modalidad híbrida, combinando teletrabajo y presencialidad. Este último caso es el de Doonamis.

Beneficios del teletrabajo

  • Reducir tiempos y gastos de traslados: los tiempos empleados en el transporte pueden llegar una parte importante de nuestro día a día. El resultado con el teletrabajo en este aspecto es reducir costes, y una jornada laboral más saludable.
  • Menos estrés: ligado con el beneficio anterior, los empleados pueden sufrir estrés al pasarse un largo período de tiempo en el transporte público. Se produce angustia y agobio por no llegar a tiempo al puesto de trabajo a causa de atascos, huelgas o posibles incidencias que puedan suceder. Una acumulación de estrés puede llevar a los individuos a sufrir burnout.
  • Facilita la conciliación familiar y profesional.
  • Mayor productividad: mejora la gestión del tiempo y las horas son más aprovechables y productivas.
  • Mayor satisfacción laboral:
  • Disminución de los riesgos laborales que puedan producirse en el área de trabajo o in itinere
  • Ayuda al medioambiente: al reducir el transporte provoca una menor afluencia de coches y con ello menos gases nocivos para nuestro planeta.
  • Para las empresas supone una reducción del absentismo laboral, una retención del equipo y una mejora de objetivos.

Inconvenientes del teletrabajo

No obstante, a pesar de la multitud de beneficios que ofrece esta modalidad de trabajo, también encontramos otros inconvenientes, como

  • Desvinculación del trabajador con la compañía: el empleado puede perder el hilo de las tareas de la empresa.
  • Desaparece el ambiente laboral: los trabajadores no se relacionan entre sí. Pierden la oportunidad de conocerse y crear un buen clima laboral. Desaparecen los ratitos desayunando o la hora del café, en la cual los empleados solían relacionarse entre sí.
  • Dificultad para el trabajo en equipo: las reuniones realizadas siempre por videollamada pueden provocar problemas a la hora de reunirse, además que provoca más cansancio que las reuniones presenciales.
  • Aislamiento: el hecho de no relacionarse con otros compañeros puede provocar que el trabajador desee no salir de su hogar o no entablar conversaciones con los demás.
  • Inconvenientes para la incorporación de nuevo talento: los nuevos empleados pueden sentirse perdidos y tardar más tiempo en acostumbrarse a la cultura de la empresa, al no tener esa guía física de otro compañero que pueda ayudarle.
  • Reducción del aprendizaje: la presencialidad aporta esa lección derivada de observar cómo los demás compañeros desarrollan sus funciones laborales.
  • Dificultad por separar el trabajo del ocio, ya que todo sucede en el mismo lugar.
  • Ergonomía: el pasar tanto rato en casa puede hacer que se adopten malas posturas, provocando de este modo posibles dolores musculares y esqueléticos.

Estos factores negativos tanto para las empresas, como para los trabajadores, pueden ser reducidos mediante la presencialidad. Es por ello la importancia de mantener un mínimo de asistencia en los puestos de trabajo. Sabemos que todo en exceso es malo, la acumulación del teletrabajo al 100% puede ocasionar un daño en la salud.

En base a datos del INE (Instituto Nacional de Estadística) antes del estado de alarma declarado por la pandemia, un 16% de las empresas usaba la modalidad de teletrabajo, con una media de un 31,3% de trabajadores que lo usaban. Durante el estado de alarma, el porcentaje que ofrecía teletrabajo aumentó más del triple (51,4%), y con ello un 46,7% de la plantilla que se adhirió a esa modalidad de trabajo a distancia. Con la nueva normalidad, el teletrabajo se ha mantenido en el 43,4% de las empresas, con una media del 37,6% de trabajadores.

Con estos datos, observamos que una gran cantidad de trabajadores que prestan sus servicios laborales bajo esta modalidad. Por eso, es importante cuidar la salud mental de nuestra plantilla, y en gran parte podemos lograr mantenerla con la modalidad mixta. Combinando el teletrabajo con la presencialidad obtenemos todas las partes positivas que aportan ambas modalidades.

Si estás cansado de trabajar siempre en casa, y tienes ganas de conocer y trabajar en equipo de manera presencial y a su vez disponer de unos días de teletrabajo, no te lo pienses más: Doonamis es tu lugar. ¡Contáctanos con un solo click!

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